Un león, un hombre

Por Prof. Luis Terrones

 

Un león al acecho, se convirtió en algo ligero e intangible como el

viento, y en solo solo unos cuantos segundos dió muerte a un ciervo.


De la nada surgieron los convidados al festín de sangre y ese día

la familia del león sació su hambre, dejando suficiente para las aves de

rapiña y animales menores.  La naturaleza aceptó de buen agrado esa

acción y equilibrando la balanza admitió el nacimiento de varios ciervos

y el crecimiento de vegetales para su alimento.


Ayer un hombre sabio y honesto sufrió un feroz atropello a manos

de un hombre poderoso.

 

El hombre pacífico quedó desecho a causa de los golpes y moralmente

agonizante al ver en torno de si, caras adoloridas y máscaras de

indiferencia.  Solo uno que otro protestó ante tal arbitrariedad y

prepotencia, terminando igualmente en el arrollo destrozado por los

acompañantes de tan ilustre personaje.


Los dos murieron. La naturaleza, nada dijo.


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